lunes, 17 de abril de 2023

 Un "por siempre" que nació siendo nunca, un "pero a tu lado" lleno de vacío, el "te quiero" que se convirtió en "te amo" resultó que nunca fue más que un juego. Quien dijo que lo peor de esta vida es no haber escuchado nunca esas palabras realmente nunca vivió el escucharlas, abrazarlas y despertar descubriendo que fueron engaño, que nunca fueron, que se vivió en una mentira, que fuiste un juguete que, ahora exprimido y roto, se cubre de polvo en el armario cerrado. Lo peor no es no ver el cielo, es creer que lo has alcanzado y que esa misma mano a la que confiado te asiste, cuando feliz te creías al fin pleno, te abofetea y te suelta de nuevo al vacío. Aterrizas dentro de tu alma cuarteada y vacía, reseca, con la saliva hecha arena y como un niño huérfano que busca una sombra donde acurrucar su cuerpo y apoyar la cabeza pero también como un perro que ya siempre va a desconfiar de las manos que aparentan ofrecer caricias y siempre ocultan palos, miras alrededor confuso, desorientado, triste, inseguro, con esa sensación de ser engañado, traicionado, utilizado...

viernes, 4 de octubre de 2019

No sé si, como tantas otras noches, caí inconsciente o símplemente me dormí, sólo sé que la combinación de las pastillas que me dio aquel loquero, mezcladas con ese líquido corrosivo que me desgarra desde el esófago hasta el alma, que aquí se atreven a llamar güisqui, hacen que pierda la noción del espacio, del tiempo y la razón. Siempre ese olor ácido, de licor barato, se mezcla con el de la humedad y el sudor ya corrupto que empapa la tela del jergón y hace que en la madrugada me despierte balbuceando, aún con los ojos vidriados del alcohol etílico y sus vapores que ciegan mi mente, de mi torpe garganta, seca y espesa, aún con mi cerebro, denso, que apenas distingue entre el sueño, el delirio y su realidad, logran deslizarse palabras que proceden de un viejo rincón del inconsciente, que tanto dominan mis ensoñaciones de alcohol y pastillas:
"A menudo la recuerdo, en los espejos sin reflejo, en los silencios sin respuesta, en los abrazos huecos... A menudo la recuerdo, en los relojes sin manillas, en las sonrisas enmudecidas, en un eterno "te espero"... A menudo la recuerdo, en los puntos suspensivos, en el humo de una vela, en la estela de un memento..."(Boby)

viernes, 7 de diciembre de 2018

La Casa

Olía a castañas y a frío, luces y bullir de gentes flotaban en el aire y risas y pasos apresurados se atropellaban en las calles, las miradas de los niños discurrían con nerviosa emoción de escaparate en escaparate y sus naricillas empañaban los cristales engalanados con coloridas cintas brillantes. Al fin siempre regresamos a casa, la casa de siempre, el hogar que sólo existe en ese niño que todavía guardamos en una cajita del corazón, aquella casa cálida, acogedora, que huele a sueños, a papel de regalo, a ausencias llenas, a musgo y serrín de un pequeño pesebre que es el centro de atención, la casa a la que siempre regresamos en Navidad. (Boby)

viernes, 28 de octubre de 2016

Sé que eres diferente a todos, sé que eres sincero, eres sincero y sobre todo eres trasparente, no tienes dobleces ni sombras, contigo me siento segura, sé que contigo no cabe la duda de la traición; sabes escuchar y no pierdes la calma, escuchas y cuando hablas tus palabras parece que complementan mis pensamientos, cuando estoy contigo también puedo percibir tu ternura, tu suave empatía y eres capaz de sacarme la sonrisa, incluso la carcajada en los momentos más graves pero también percibo en ti sensibilidad creativa y aunque no digas nada y te quedes callado tus silencios hablan con tu mirada. Por esto, por todo esto, sé que te tendré siempre que lo necesite, sé que estarás a mi lado cuando quiera un confidente, un espíritu cómplice…

-Entonces, alzando la vista hacia la mirada de su acompañante pronunció la palabra más temida, la palabra que te hace esclavo para siempre de un anhelo que nunca vas a alcanzar-

…Amigo, amigo, sé que serás para mí siempre mi mejor amigo.

-Él tragó saliva y alzó la mirada para que no se viera que sus ojos se habían cristalizado, contuvo el primer quiebro de voz y con una sonrisa que rasgó sus comisuras contestó sin mirarla directamente- claro mi niña, claro que sí, sabes que siempre estaré aquí, la amistad es el sentimiento más puro y sincero que se puede tener hacia alguien –se engañó- y al llegar al portal se despidieron, dos besos, y a un “hablamos pronto” siguió un “cuando tú quieras, ya sabes donde estoy”.

Mientras ella subía las escaleras con gesto despreocupado, él se perdía en la niebla…


El viajero despertó con un suspiro que comunicó su espíritu con un pasado que para él es un presente continuo, la sábana estaba empapada y el olor ácido del sudor provocado por la fiebre y los vapores del licor ingerido antes de caer rendido al sueño inundaba la destartalada alcoba en donde no recuerda como acabó. El viajero se había prometido que nunca volvería a llorar después de soñar con ella, después de despertar de este sueño que se repetía tantas veces; pero todo el mundo sabe que muchas promesas se hacen para romperlas…

sábado, 13 de febrero de 2016

Querido hijo que nunca tuve:
Ahora que llego al final de mis sueños y sé que nunca te podré abrazar, ahora que mis párpados cada vez pesan más pero duermen menos, quería decirte lo mucho que te quiero, todo lo que te echo de menos y más aún ahora que las soledades se vuelven sombras, que los pasillos de alargan y los espejos me devuelven una mueca de mi cara.
A ti, que nunca tendré la ocasión de verte la cara y saber si te pareces más a mi o a la madre que nunca existió te digo que nunca cometas mis torpezas, que seas valiente y no cedas tus sueños a tus miedos, que aunque te tiemble el alma mantengas alta la cabeza y serena la mirada, a ti te lo digo ahora que para mi ya es tarde. Que aunque el hielo de la vida te traspase el corazón nunca dejes de iluminar con tu sonrisa la penumbra de las calles. Quiero que sepas que la ilusión casi nunca llama a tu puerta y que hay que salir a buscarla, pero también descubrirás que existe y que vale la pena luchar por ella. Hijo mio, encontrarás personas malas que helarán tu alma pero descubrirás el calor de otras que habitarán en tu corazón por siempre, nunca te cierres en las mazmorras de tu espíritu y respira la vida intensamente.
Querido hijo que nunca tuve, ahora ya me despido y me quedo aquí solo de nuevo, abrazando al aire y respirando este sueño roto.

martes, 29 de diciembre de 2015

-¡…y era una mujer tan bella!…

-Pero ¿cómo puedes saberlo si nunca la llegaste a ver?

-¡No podía ser de otra manera! Cada frase que escribía era puro ingenio, a veces una punzada, a veces un grito, otras eran palabras que volaban libres, siempre exenta de corsés, deliberadamente espontanea, en ocasiones dulcemente obscena… Nunca llegué a verla pero sí escuché su voz templada, aunque hablase de recuerdos o conflictos, templada… y mi recompensa llegaba al notar que lograba arrancar su sonrisa… o más aún, en ocasiones sentí que su risa volaba hasta mí… Sí, escuché su voz pero sobre todo la leí ¡la leí!... ¡No importa la envoltura cuando su contenido es bello!


viernes, 30 de octubre de 2015

La estancia no era la más acogedora que se pudiera desear pero para el viajero en aquel momento resultaba un verdadero palacio, el cansancio y la edad no son misericordes  con nadie y menos aún con alguien que se ha abandonado a los placeres y aventuras que, si no le salían al paso, él se encargaba de escrutar, la humedad no es buena compañera para los huesos bregados.

Se dejó caer sobre el jergón y los muelles, como un acordeón viejo, rechinaron en un quejido, a tientas palpó sobre el sobre el cajón de madera que hacía las veces de mesilla para alcanzar el libro de poemas que siempre le acompañaba, con cierto desdén lo abrió al azar y su cara se sumergió en él:

Se yerguen las montañas
bañadas de tornasol
indiferentes a las olas,
profundo castillo
del dios Poseidón,
y en los ensueños
de los abismos,
entre el nácar de caracolas
juegan remembranzas de un niño,
de un niño que no quiso ser mayor.